Equidad de género …. ¿en el día de la madre?

Autor: Karla Arana

Llegamos nuevamente al quinto mes del año y con mayo a la celebración del Día de la Madre. De nuevo nos debatimos entre anuncios “pro electrodomésticos” y aquellas empresas que por fin se dieron cuenta de que las madres, a pesar del hecho de serlo, aún siguen siendo mujeres, personas con aspiraciones, con encuentros y desencuentros como cualquier otro ser humano. De pronto, las empresas pasaron de ofrecer electrodomésticos a maquillaje y productos de belleza; buen intento, aunque se sigue colocando a la mujer en una caja llena de estereotipos y expectativas sociales: Madre, ya no tienes que estar en la cocina pero ¡tienes que ser regia!

Hace un par de días, y dado que una prima muy querida es comunicadora, llegó a mi muro de Facebook la publicidad para el Día de la Madre de una tarjeta de crédito. Con mucho orgullo puedo decir que mi sorpresa fue positiva; en primer lugar, un grupo humano joven haciendo uso de sus canales laborales y personales para viralizar una publicidad que cuestiona todos aquellos “no puedes mamá” a los que la sociedad nos tiene acostumbrados y; en segundo lugar, quienes participan de dicha publicidad no son modelos sino mujeres del día a día, muchas de ellas incluso profesionales de la agencia de publicidad que elaboró dicha campaña; mujeres sin maquillaje, sin retoques, con sus hermosas imperfecciones; mujeres luchando por otras mujeres para dar pelea a los estereotipos sociales que tanto daño han hecho y siguen haciendo.

Finalmente, el mensaje de la publicidad es maravilloso: las madres son mujeres y no dejan de serlo por causa de la maternidad. Pueden y deben hacer todo aquello que las haga felices, tienen derecho a contar con las mismas oportunidades con las que cuentan todos los demás, mujeres y hombres. Sin embargo, aquí no acabó mi reflexión-emoción. Al mirar esta publicidad una y otra vez, en “comentarios” me encontré con lo que cito a continuación. Una breve muestra de cómo fue tomada dicha publicidad por el público femenino:

Conversación por facebook

Pasando de la imagen de la madre sacrificada, aquella que todo lo puede, a la imagen de la madre que tiene los medios económicos para pagar “la ayuda ansiada” y que de alguna manera se convierte en la envidia de las demás, quedan en el aire las opiniones de aquellas mujeres que sienten que no van a poder, aquellas que están convencidas y que de alguna manera demuestran que sin esa “ayuda ansiada” no podrán acceder a las mismas oportunidades; y, finalmente, las secuelas de las madres sacrificadas y de las exigencias y expectativas de la sociedad: aquellas que no quieren ser madres, que miran con temor la maternidad ya que simboliza entrar en un mundo de sacrificios y postergaciones.

En esta vorágine de opiniones y con una taza de café al lado (¡¡obviamente!!) me pregunto: ¿Será que están cambiando las cosas para las mujeres o solamente para aquellas que pueden pagarse dicha “ayuda ansiada”?; ¿será que el acceso a oportunidades (iguales) sigue siendo en Latinoamérica una cuestión de recursos sin importar el género?; ¿Hasta cuándo la maternidad seguirá debatiéndose entre el egoísmo y el altruismo? (a propósito de la Edición de Mayo 2017 de la Revista Caretas, “Ellos&Ellas”) “NoMo , egoísmo o responsabilidad”? (NoMo: aquellas mujeres que le dicen no a la maternidad). Queda mucho por hacer aún.


Karla Arana: Socióloga y consultora senior de Aequales


Aequales Perú

+51 942 773 788

[email protected]

Aequales Colombia

+57 310 267 6631

[email protected]